sábado, 15 de septiembre de 2012

Las pruebas de la evolución



Darwin aportó numerosos ejemplos de hechos biológicos que apoyaban
su teoría. A estos se sumaron los que presentaron otros biólogos.
Todos ellos juntos se conocen con el nombre de pruebas clásicas de la
evolución, que se pueden clasificar en los siete tipos siguientes.


Pruebas taxonómicas

La clasificación de los seres vivos se basa en criterios de semejanza,
tanto morfológica como genética (secuencia de ADN). Así, todas las
especies semejantes se agrupan dentro del mismo género, todos los
Géneros semejantes se agrupan en una misma familia, etc. Cada categoría
taxonómica (especie, género, familia, orden, clase y filum) engloba
elementos semejantes entre sí. Según la teoría de la evolución, estas
semejanzas se deben a que comparten un antecesor común, es decir, a
que todos proceden de una misma especie más o menos lejana en el
tiempo. Esto permite la confección de un árbol evolutivo, en el que el
tronco sería el filum, las ramas principales las clases, las primeras ramas
secundarias los órdenes, etc.


La existencia de los diferentes niveles de semejanza (categorías taxonómicas),
por ejemplo entre las especies de artiodáctilos, queda mejor
explicada por un proceso evolutivo que por creación independiente de cada
especie. Si fuera así, lo que cabría esperar es que las especies fueran
tan distintas entre sí que sería imposible agruparlas por su semejanza.
Igualmente, la existencia de formas intermedias entre dos
taxones, como el ornitorrinco, que posee características intermedias
entre los reptiles (es ovíparo y tiene un pico córneo omo las tortugas)
y los mamíferos (tiene pelo y las crías son alimentadas con
leche), queda mejor explicada por un proceso de evolución desde los
reptiles a los mamíferos, que por una creación independiente.


Pruebas biogeográficas

Se basan en la distribución geográfica de las especies. Se observa que
cuanto más alejadas o aisladas están dos zonas, más diferencias presentan
su flora y su fauna. Si las especies surgieran por creación independiente,
esta característica no tendría por qué darse.
La realidad biogeográfica queda mejor explicada si se acepta que las
especies han surgido por evolución a partir de una primera especie que ha
ido colonizando las zonas próximas y las poblaciones han quedado aisladas.
Un ejemplo de ello podrían ser las once diferentes subespecies de la
tortuga terrestre gigante (Geochelone nigra) que viven en las islas
Galápagos. Seis de ellas viven en seis islas diferentes y las otras cinco en
cinco diferentes volcanes de la isla Isabela, separadas entre sí por barreras
de lava. Todas ellas presentan características diferenciales, es decir, son
formas exclusivas de su zona (endemismos). Por ejemplo, las que viven
en islas de poca altura, y que debido a ello son islas secas, de escasa vegetación
de tipo matorral, presentan un caparazón con forma de silla de
montar que les permite alzar el cuello, y tienen un cuello y unas patas largas,
lo que les posibilita alcanzar las hojas altas. En cambio, las que viven
en islas altas y húmedas, como Isabela, con bosques de niebla y abundante
hierba, presentan caparazones en forma de domo o cúpula y cuello y
patas cortas.

Todas estas tortugas terrestres, también llamadas galápagos, son un
buen ejemplo de cómo, a partir de una primera forma, el aislamiento de
sus poblaciones puede generar formas muy diferentes entre sí.


Otro ejemplo clásico lo constituyen las trece especies de pinzones de
Darwin que viven en las islas Galápagos, y de una más que se halla en las
islas Cocos, que distan unos 1 000 km de las anteriores. La diferencia principal
entre estas especies es el tamaño y la forma del pico dependiendo de
su fuente de alimentación.
Unos pinzones tienen un pico grande y fuerte para alimentarse de
semillas gruesas y duras; otros lo tienen más pequeño para alimentarse de
semillas pequeñas; otros tienen un pico grande y cortante para alimentarse
de escarabajos y orugas; otros lo tienen pequeño y puntiagudo para capturar
pequeños insectos en grietas; y otros tienen el pico alargado y duro
para alimentarse de las semillas y el néctar de los cactus. Además, unos
están adaptados a vivir en los árboles y otros a caminar por el suelo.
Evidentemente, los primeros viven solo en las islas que tienen árboles. Hay
especies que viven en todas o casi todas las islas y otras que solo habitan
unas pocas islas.


Esta situación, en que una misma familia de pájaros presenta una
gran diversidad de formas de alimentarse, es extraordinaria. Lo normal es
que las estrategias alimentarias se distribuyan entre varias familias de aves.
La explicación de ello es que, como se trata de islas volcánicas recientes, tienen
entre uno y cuatro millones de años; cuando a una de ellas llegó la primera
pareja de pinzones, o una sola hembra fecundada, seguramente
arrastrada por un vendaval, había muchos tipos de alimentos disponibles
que ningún animal aprovechaba. Debido a ello, solo sobrevivieron los descendientes
que podían aprovechar algunos de los alimentos existentes.
Cuando posteriormente algunos ocuparon otra isla, volvieron a evolucionar
para adaptarse a los alimentos que había. Más tarde, cuando algunos volvieron
a la primera isla, posiblemente ya tenían acumuladas tantas diferencias
que no se podían cruzar entre sí, es decir, ya eran especies diferentes.
Esto se repitió muchas veces y así surgieron las diferentes especies. Este proceso
evolutivo se denomina radiación adaptativa. Esta explicación resulta
más coherente que pensar que para cada tipo de alimentación fue creada
una especie diferente de pinzón.


Pruebas paleontológicas

El estudio los fósiles revela, a medida que transcurre la historia de la
Tierra, un incremento en la complejidad estructural de los organismos
y en la diversidad de especies. Según la teoría de la evolución, a partir de
los primeros órganos simples se originan otros nuevos más complejos, lo que
conlleva que una especie dé lugar a varias especies diferentes.
Si todas las especies hubieran aparecido por creación, debido a las
extinciones habría cada vez menos especies, y si hubiera habido varias creaciones
sucesivas, no tendrían porq qué tener una estructura interna más
compleja que las especies anteriores, como normalmente sucede.
Se han podido establecer algunas series de fósiles que indican una
evolución hacia una progresiva especialización, mediante modificaciones
anatómicas graduales, por ejemplo, en la evolución del caballo. Además, se
han hallado fósiles con características anatómicas intermedias entre determinadas
especies, como el Archaeopteryx, que presenta dientes y cola
(como los reptiles) y alas con plumas (como las aves). Estos fósiles representan
en el proceso evolutivo eslabones intermedios entre grupos distintos
de seres vivos.

Pruebas anatómicas

Se basan en la comparación de órganos entre
diferentes especies (anatomía comparada). Desde una
perspectiva evolutiva podemos distinguir varios tipos de
órganos: homólogos, análogos y vestigiales

Órganos homólogos

Son los que tienen el mismo origen embriológico
y, como consecuencia, la misma estructura interna,
aunque su forma y función sean diferentes. Por ejemplo,
son órganos homólogos las extremidades anteriores
de los vertebrados. Al adaptarse a diversas funciones
–volar, nadar, galopar, excavar, asir objetos– se produce
una evolución divergente de las especies que
proceden de un antepasado común. Así pues, los órganos
homólogos indican un parentesco evolutivo
con antepasados comunes.




Órganos análogos
Son los que realizan la misma función, aunque tengan
una estructura interna distinta y un origen embriológico
diferente. Por ejemplo, son órganos homólogos
las alas de un insecto y las de un ave. Se considera que
su similitud se debe a la adaptación a una misma función
(volar) mediante una evolución convergente.
Estos órganos no constituyen una prueba de parentesco,
pero sí de la teoría de la evolución, ya que demuestran
cómo compartir un mismo ambiente ha provocado,
a través de la selección natural, una gran similitud. Las
alas de un ave y las de un murciélago son homólogas, ya
que ambas derivan del quiridio de un reptil, y, por otra
parte, son análogas, ya que las adaptaciones de su
estructura interna al vuelo son diferentes.


Órganos vestigiales

No realizan ninguna función, por lo que si se extirpan
no se produce ningún perjuicio para el individuo.
Son homólogos respecto a órganos ancestrales, que sí
eran funcionales. Según la teoría de la evolución, estos
órganos residuales realizaban una función en los organismos
predecesores y, al no usarse, se han reducido en
los organismos actuales.
Ejemplos de órganos vestigiales del ser humano
son las muelas del juicio, los huesos soldados del cóccix,
el pelo del pecho y de la espalda y el apéndice vermiforme.
Probablemente, los antecesores de la especie
humana vivían en las copas de los árboles, para lo que
desarrollaron una cola formada por varios huesos y un
pelaje que los protegiera de golpes y de las inclemencias
del ambiente; y al alimentarse básicamente de vegetales,
utilizaban más molares y necesitaban un intestino
grueso con un apéndice más amplio.


Pruebas embriológicas

Al estudiar el desarrollo de los embriones de distintos animales, se
puede observar ciertas semejanzas entre ellos. Por ejemplo, tanto en el
embrión humano como en el de la gallina aparecen arcos aórticos y un
corazón con solo dos cámaras, similar al de los peces. Este hecho se explica
considerando que las aves y los mamíferos han evolucionado a partir de
ancestros comunes parecidos a los peces.

La ley biogenética propuesta por E. Haeckel (1834-1919) propone que
la ontogenia o desarrollo embrionario de los individuos de una especie es
una corta recapitulación de la filogenia o secuencia de especies antecesoras.
Según esta ley, en las primeras fases del desarrollo embrionario de una
especie se manifiestan algunas características de las especies ancestrales.


Pruebas bioquímicas

Se basan en el estudio comparado de las moléculas de los organismos
de distintas especies. Se observa que cuanto más similares son las características
morfológicas entre dos individuos, más parecidas son las moléculas
que los constituyen. Esta relación no se daría con carácter general si cada
especie se hubiera creado independientemente. Sin embargo, si una especie
procede de otra por transformación, se explica que sus moléculas se
parezcan más a las de las especies más próximas.
Al comparar moléculas de distintos organismos, sobre todo de ácidos
nucleicos (ADN y ARN), se han observado diferentes grados de parentesco
entre ellos y, como consecuencia, se han podido establecer relaciones de
procedencia (líneas filogenéticas) entre diversas especies. Además, la presencia
de determinadas sustancias (como el ADN, ATP, NADH+, etc.) en
todos los organismos se propone como una prueba del origen común de
todos los seres vivos.




Entre las primeras pruebas bioquímicas que se utilizaron para detectar
el parentesco entre las especies, están las pruebas serológicas, que
consisten en el estudio comparado de las reacciones de aglutinación de
la sangre en los distintos organismos. Para ello se introduce sangre de un
individuo de una especie en otro de una especie distinta, con el fin de que
este último fabrique anticuerpos específicos contra las moléculas (antígenos)
de la sangre recibida. Posteriormente, si esta sangre cargada de anticuerpos
se pone en contacto con sangre de la especie donante, se produce
un elevado grado de aglutinación; si se pone en contacto con una
especie parecida a la donante, el grado de aglutinación es menor; y si se
pone en contacto con la sangre de una especie muy diferente, el grado
de aglutinación es muy bajo. Estos resultados se consideran una prueba
de la evolución de las especies.













El darwinismo


La teoría de Darwin
El naturalista inglés Charles Darwin (1809-1882) participó entre los
años 1831 y 1836 en una expedición científica, que a bordo del barco
Beagle dio la vuelta al mundo. Durante este tiempo, Darwin realizó
muchas observaciones que le sirvieron de fundamento para desarrollar su
teoría sobre la evolución de las especies.
Varias décadas después, en 1859, Darwin publicó la obra titulada El
origen de las especies, donde presentó sus conclusiones sobre la transformación
de las especies. Lo hizo al enterarse de que otro naturalista,
Alfred Russell Wallace (1823-1913), había llegado a la misma hipótesis.

En el archipiélago de las Galápagos, situado en el océano Pacífico,
Darwin observó que aunque la distancia entre las islas no era muy grande,
sus especies eran diferentes. Por ejemplo, observó catorce especies de pinzones,
alguna de las cuales vivía solamente en una de las islas, que estaban
adaptadas a distintos tipos de alimentación, También observó que en cada
isla habitaba una subespecie diferente de tortuga terrestre.
Darwin llegó a la conclusión de que la elevada biodiversidad de las
islas Galápagos se debía a la adaptación y al aislamiento geográfico. Las
adaptaciones a las condiciones ambientales peculiares de cada isla adquiridas
y transmitidas a los descendientes sería la causa de la progresiva diferenciación
de estos Al hallarse separadas en las distintas islas, se facilitaría
la diferenciación de los descendientes en distintas especies.


La lucha por la existencia y el actualismo

Darwin desarrolló su teoría teniendo en cuenta las ideas de Malthus
y de Lyell.
Para T. R. Malthus (1766-1834), el crecimiento de la población
humana es proporcionalmente superior al aumento de la producción
de alimentos. Esta situación obliga a los individuos a luchar
entre sí para conseguir los alimentos, es decir, a la lucha por la existencia.
Según Charles Lyell (1797-1875), los procesos geológicos del pasado
debían ser parecidos a los que acontecen en la actualidad. Serían
procesos muy lentos, sin grandes catástrofes y sin grandes extinciones.
Estas ideas se conocen como teoría del actualismo.


Según el darwinismo, el largo cuello de la jirafa se originó gracias a
que por alguna causa entonces desconocida, algunos individuos nacían
con el cuello más largo que otros. Durante las épocas en las que escaseaban
los recursos alimenticios, solo sobrevivían las jirafas que con su largo
cuello llegaban a alcanzar las hojas más elevadas. Al reproducirse transmitían
el carácter del cuello más alargado a los descendientes. Este proceso
se ha mantenido generación tras generación hasta la actualidad.


El impacto del darwinismo en la sociedad 

La publicación de la obra de Ch. Darwin El origen de las especies tuvo un gran impacto tanto en los científicos de su época,como en la sociedad en general.
Prueba de ello es que el libro se agotó el primer día de su publicación. Algunos científicos se mostraron favorables al darwinismo, como T. Huxley (1825-1895) que comentó:
«Qué extremadamente estúpido ha sido no haber pensado en ello».
Muchos científicos, sobre todo del campo de las ciencias físicas, se posicionaron en contra de la teoría de Darwin. También algunos teólogos se mostraron contrarios al darwinismo, sobre todo, después de que Darwin publicara en 1871 La descendencia del hombre y la selección en relación al sexo, donde defendía la aparición de la especie humana por evolución a partir de un antepasado común con los monos.



Las principales críticas desde el ámbito científico fueron:

Las nuevas características ventajosas propuestas por
Darwin se diluirían y desaparecerían en la descendencia.
Hay que tener presente que en aquella época se pensaba que las
características biológicas recibidas eran el resultado de una mezcla
de líquidos de origen materno y paterno.
La teoría de Darwin no explicaba cómo se originaba la
variabilidad de la descendencia; tampoco explicaba que si
las modificaciones eran pequeñas, la selección natural ni
las favorecería ni las perjudicaría.
Las causas de la variabilidad son las mutaciones y la recombinación
genética, pero para llegar a este conocimiento sería necesario
que se desarrollase la genética. Como Darwin no llegó a conocer
los trabajos de Mendel, debido a su escasa difusión, no supo
nunca el origen de la variabilidad de la descendencia y, por tanto,
no pudo responder a las críticas que le acusaban de no explicar
el origen de dicha variabilidad.

Una nueva especie no podía formarse en el mismo lugar
que viven sus progenitores.
Aunque Darwin sabía que el aislamiento entre las poblaciones podía
ser importante, no supo darse cuenta de que era imprescindible.
Si las nuevas características ventajosas eran pequeñas, no
había existido suficiente tiempo para que surgieran tantas
especies diferentes.
En aquella época se pensaba que la superficie fría de la Tierra solo
tenía entre 20 y 40 millones de años y Darwin no encontró pruebas
que demostraran que en realidad llevaba fría más de 3 500
millones de años.
A partir de 1900, la teoría darwinista sufrió un declive en su aceptación
debido al descubrimiento de las mutaciones, que pueden implicar
grandes cambios en poco tiempo y a algunas carencias; por ejemplo,
Darwin no supo explicar el origen de la variabilidad de la descendencia.






El lamarckismo


A partir de la segunda mitad del siglo XVIII la observación de que los
individuos de una misma especie no eran todos parecidos entre sí y de
que los descendientes no siempre eran iguales a sus progenitores, llevó a
pensar a algunos naturalistas como Bufon, Maupertuis y E. Darwin (abuelo
de Charles Darwin) que las especies actuales podrían haber surgido por
transformación de las especies anteriores mediante la suma progresiva de
diferencias. Al observar que las nuevas especies procedentes de América
se parecían más a algunas del Viejo Mundo que a otras, pensaron que
debía existir un parentesco, es decir, que las especies más semejantes procedían
de un antepasado común.
El naturalista francés Jean-Baptiste Lamarck (1744-1829) publicó
en 1809 la obra Filosofía zoológica, en la que expone su hipótesis sobre
la transformación gradual de las especies a lo largo del tiempo, conocida
actualmente como lamarckismo, que constituye la primera teoría de la
evolución.
Los creacionistas sostenían que Dios creaba directamente las especies,
mientras que Lamarck defendía que Dios crea la naturaleza y esta da
lugar a las especies, debido a su tendencia natural hacia la complejidad y
a las adaptaciones causadas por las variaciones ambientales.

La explicación de la causa del largo cuello de la
jirafa es un ejemplo clásico de la teoría de Lamarck.
Según esta hipótesis, los esfuerzos realizados durante
su vida por el antecesor de la jirafa para alcanzar las
hojas de las ramas altas de los árboles provocó que la
longitud de su cuello aumentase. Sus descendientes
heredaron este carácter y, a su vez, lo desarrollaron.
Este proceso de evolución, al cabo de muchas generaciones,
originó el cuello de la actual jirafa.
El lamarckismo, que ha sido superado por las
teorías de la evolución posteriores, no demuestra
experimentalmente la tendencia natural de las especies
a aumentar su grado de complejidad, ni tampoco
explica cómo se transmiten los caracteres adquiridos a
los descendientes.


1. La célula procariota
○ Tiene núcleo y posee un citoplasma
compartimentado.
No tiene núcleo.
○ No tiene núcleo y su citoplasma se
encuentra compartimentado.
○ No contiene ADN circular.
2. Los seres unicelulares
○ Pueden formar una colonia y cada célula
se especializa en una función concreta.
Realizan todas las funciones vitales.
○ Son todos procariotas.
○ Siempre viven aislados y su célula
realiza todas las funciones vitales.
3. La célula eucariota
○ No tiene núcleo.
Tiene núcleo y su citoplasma no está
compartimentado.
○ Tiene núcleo y citoplasma
compartimentado.
○ Es la célula más primitiva

4. Las colonias
Se componen de individuos que
pueden vivir libremente, asumiendo
las funciones de un ser vivo.
○ Forman individuos pluricelulares.
○ Están formadas por células eucariotas.
○ Están formadas únicamente por células
procariotas
5. Los seres pluricelulares.
Presenta células distintas porque la
información genética se presenta de
forma diferente en cada célula.
○ Están formados por células sin núcleo
definido.
○ Están formados por células distitntas,
por lo que cada una tiene distinta
información genética.
○ Están formados por muchas células que
pueden separarse y vivir de forma
independiente

Teoría celular y microscopio


1. El dispositivo que sirve para enfocar se denomina:
○ Platina.
○ Diafragma.
○ Condensador.
Macrométrico.
2. El dispositivo que sirve para ajustar el enfoque de la preparación se denomina:
○ Ocular.
Micrométrico.
○ Diafragma.
○ Objetivo.
3. La lente que sirve para aumentar la imagen se denomina:
○ Micrométrico.
○ Macrométrico.
○ Diafragma.
Objetivo.
4. La lente que sirve para observar la preparación se denomina:
Ocular.
○ Micrométrico.
○ Macrométrico.
○ Diafragma.
5. La lente que concentra la luz que llega a la preparación se denomina:
○ Ocular.
○ Diafragma.
○ Objetivo.
Condensador.
6. El dispositivo regulador de la entrada de luz se denomina:
○ Condensador.
○ Micrométrico.
○ Ocular.
Diafragma.
7. La existencia de la célula se conoce desde:
La creación del microscopio.
○ La publicación de la teoría celular.
○ Principios del siglo XX.
○ Los tiempos de Ramón y Cajal.

Niveles de organización


1. Nivel de organización al que pertenecen los tejidos de un organismo:
PLURICELULAR
2. Relaciones entre organismos y el entorno en el que viven:
ECOSISTEMA
3. Conjunto de organismos de la misma especie que viven en un mismo lugar, en un
momento concreto:
POBLACIÓN
4. Conjunto de sistemas y aparatos:
INDIVIDUO
5. Conjunto de tejidos con la misma función:
ÓRGANO
6. Conjunto de órganos con la misma función:
APARATO
7. Asociación de átomos:
MOLÉCULA
8. Asociación de células con la misma función:
TEJIDO
Biología y Geolog

Meiosis


MEIOSIS
La meiosis es un modelo de división celular en el que se produce intercambio de información
entre cromosomas homólogos y se reduce a la mitad el número de cromosomas en las células
formadas, por lo que son haploides.
Así,  cuando  dos  células  haploides  se  fusionen,  la  célula  formada  restablece  el  número  de
cromosomas de manera que permanece invariable este número a lo largo del tiempo. Por el
contrario, el contenido de la información genética que aparece en esa nueva célula ha variado.
Este  avance  evolutivo  permite  que  aparezcan  seres  variados  genéticamente,  que  pueden
resultar  mejor  o  peor  adaptados  que  sus  progenitores  al  medio  ambiente  en  el  que  se
desarrollan.
La meiosis ocurre en dos etapas de división, denominadas primera división meiótica y segunda
división meiótica. Cada una de ellas se divide en 4 fases que reciben el nombre de profase,
metafase, anafase y telofase.

PRIMERA DIVISIÓN MEIÓTICA

Profase I
La cromatina se condensa formando cromosomas, visibles al microscopio óptico, que se unen
por sus extremos a la envoltura nuclear.
Los cromosomas homólogos (de una misma pareja) se juntan produciendo un emparejamiento
en el que se produce intercambio de información genética (recombinación genética), mediante
un sobrecruzamiento de las cromátidas.
A nivel citoplásmico se ha formado el huso acromático a partir de los microtúbulos que salen
de las regiones polares, en las que se encuentra las parejas de centriolos, una en cada polo
celular.
Metafase I
Se origina la placa ecuatorial por la unión de los cromosomas homólogos a los microtúbulos del
huso acromático.
Anafase I
Los cromosomas homólogos se separan, dirigiéndose cada uno a un polo opuesto de la célula.
En cada polo aparece la mitad de cromosomas (n).
Telofase I
Los  cromosomas  alcanzan  los  polos  celulares.  En  torno  a  ellos  se  forma  la  membrana  y
aparece  el  nucleolo.  Generalmente  se  produce  una  citocinesis,  que  conlleva  un  reparto  de
citoplasma, que en muchos casos no es equitativo.


SEGUNDA DIVISIÓN MEIÓTICA
Entre la primera y la segunda división no se produce duplicación de ADN.

Profase II
Los cromosomas vuelven a condensarse, con sus dos cromátidas diferentes, resultado de la
recombinación  genética  producida  por  el  sobrecruzamiento.  Desaparece  el  nucleolo  y  la
envoltura nuclear y los cromosomas se adhieren a los microtúbulos del nuevo huso acromático.
Metafase II
Los cromosomas se disponen en el ecuador celular, formando la placa ecuatorial.
Anafase II
Las cromátidas de cada cromosoma se separan, cada una a un polo.
Telofase II
Se organiza una envoltura nuclear alrededor de los cromosomas que se van descondensando.
Aparece el nucleolo y se reparte el contenido citoplásmico mediante una citocinesis.


RESULTADO DE LA MEIOSIS
El resultado obtenido es de 4 células (a veces, sólo una) con la mitad de información genética
que la célula de la que se parte. Cada célula obtenida es diferente a las demás, ya que se ha
producido una variabilidad grandísima, debido al reparto de los cromosomas homólogos y al
reparto de las cromátidas. Además las cromátidas son diferentes de las que aparecían en la
célula madre, debido a los intercambios generados por el sobrecruzamiento.
Las células obtenidas en la meiosis pueden fusionarse con otras, produciendo una nueva célula
que  tiene  el  mismo  contenido  genético  que  la  célula  inicial.  Sin  embargo,  mediante  este
mecanismo es imposible que se forme una célula genéticamente idéntica a la inicial.
La  meiosis  implica  un  avance  evolutivo  en  la  forma  de  reproducción  de  los  organismos  al
producirse un intercambio de materiales genéticos de distintas células, por lo que se generan
células  genéticamente  nuevas,  diferentes  a  las  progenitoras.  Esta  variablilidad  supone  la
posibilidad  de  adaptación  de  algunos  organismos  a  las  condiciones  cambiantes  en  el medio
donde viven, perviviendo los mejor adaptados.


Mitosis


MITOSIS
La  mitosis  es  una  división  celular  de  tipo  asexual  que  forma  dos  células  idénticas
genéticamente  entre  sí y  clones  de la  célula  madre. Consiste  en el reparto  equitativo  de la
información  genética  y  la  posterior  separación  de  las  células  al  dividirse  el  citoplasma  por
citocinesis. Este último proceso no es necesario para que se produzca la mitosis.
La mitosis se divide en profase, metafase, anafase y telofase.
● Profase
A nivel citoplásmico, las parejas de centriolos se han dispuesto lo más separado posible
el uno del otro. Entre ellos se ha construido un citoesqueleto formado por microtúbulos.
Esta estructura recibe el nombre de huso acromático. Se genera a partir de cada pareja
de centriolos un áster de microtúbulos que crece hacia la zona ecuatorial de la célula.
Los  microtúbulos  de  un  polo  y  otro  contactan  entre  sí.  La  cromatina  se  condensa,
formando los cromosomas. Se deshace el nucleolo.
● Metafase
Es la fase de mayor duración. Se produce la colocación de todos los cromosomas en la
zona central de la célula es la formación de una placa oscura llamada placa ecuatorial.
● Anafase
Las cromátidas de cada cromosoma se separan cada una a un polo. Las cromátidas son
arrastradas a los polos celulares, con lo que aparecen el mismo número de cromátidas
en cada polo.
● Telofase
La envoltura  nuclear  se  organiza  a partir  del retículo  endoplásmico  rugoso, sobre  las
cromátidas  que  empiezan  a  descondensarse  y  se  forma  el  nucleolo,  necesario  para
sintetizar ribosomas.
Generalmente continúa  el proceso con una citocinesis, en la que los citoplasmas  de las dos
células nuevas, se separa.
La Célula:

Las  células  son  la  base  de  todos  los organismos, ya que todos los seres vivos estamos constituidos por células. Pero lacélula  y  su  estructura  no  se  pudieron conocer  hasta  que  no  se  crearon  los artilugios  necesarios  para  verla.  Esos artilugios son los microscopios.

En  1665  el  científico  Robert  Hooke describió  una  lámina  de  corcho  que observó  al  microscopio.  Hooke  vio  una gran cantidad de celdillas a las que llamó células.

Posteriormente muchos científicos se han asomado  al  microscopio  y  han  descrito las distintas estructuras de la célula.

Todas  las  observaciones  realizadas  han llevado  a  la  creación  de  la  teoría celular.  Esta  contiene  cuatro  conceptos principales:


 Todos los seres vivos están constituidos por una o más células. 
 Toda célula es la unidad anatómica y fisiológica de los seres vivos. Es la unidad de vida
más pequeña. 
 Toda célula proviene de la división de una célula anterior. 
 Toda célula contiene material hereditario donde se encuentran las características del ser
vivo y que serán transmitidas desde una célula madre a sus hijas. 

Esta teoría fue desarrollada por varios investigadores entre los que cabe resaltar a Schwann y
Schleiden (1839), Virchow (1885) y Santiago Ramón y Cajal (1906).


Las células se clasifican atendiendo al grado de complejidad que presentan en su estructura.
De este modo se distinguen:

● Célula procariota: Son todas aquellas cuyo material genético no se encuentra protegido
por  una  membrana  y  el citoplasma  no  está  compartimentado.  Es  el tipo  celular  más
sencillo. 
● Célula eucariota: Son todas aquellas cuyo material genético se encuentra en el interior
de  una  estructura,  el  núcleo,  protegido  por  una  membrana.  El  citoplasma  está
compartimentado. Es el tipo celular más complejo.


 La célula procariota

Las células procariotas no contienen núcleo que proteja al material genético. Los organismos
procariotas son las bacterias y las algas cianofíceas. Todos ellos pertenecen al Reino Moneras.
Generalmente presentan las siguientes partes:

● Pared rígida que le da forma. 

● Membrana plasmática que les separa del medio donde viven y que controla el paso de
sustancias. Presenta unas arrugas hacia su interior que se denominan mesosomas. En
ellos  se  realiza  gran  cantidad de  actividades  celulares,  como  fijar  el ADN, realizar  la
respiración celular, produciendo energía o controlar la división de la célula.

● Citoplasma, que está lleno de agua y contiene gran cantidad de sustancias disueltas,
gotas  de  lípidos  o  inclusiones  de  sustancias  de  reserva  como  el  almidón.  En  el
citoplasma se realizará el conjunto de reacciones químicas que le permiten a la célula
sobrevivir. Esto es, el metabolismo celular.

● Ribosomas, son los lugares donde se construyen las proteínas.

● ADN, que es el material genético que controla la actividad celular. El ADN se encuentra
formando una estructura circular, constituye el único cromosoma de la célula. Parece en
una zona del citoplasma denominada nucleoide.

● Plásmidos, pequeñas secuencias de ADN circular extracromosómico que le confieren a
la célula la capacidad de intercambiar material genético con otras células o resistencia
frente a antibióticos.


 La célula eucariota

La célula eucariota tiene el material genético protegido por una membrana formando el núcleo,
además  en  citoplasma  aparecen  unas  estructuras  denominadas  orgánulos  celulares  que
realizan distintas funciones.


Partes de la célula eucariota

Membrana  plasmática:  formada  por  lípidos  ,  proteínas  y  una  pequeña  proporción  de
glúcidos. Los lípidos se organizan en dos capas e impiden el paso de cualquier sustancia
polar. Las proteínas suelen situarse atravesando las dos capas de lípidos creando unos
canales por donde se regula el paso de sustancias. Los glúcidos sólo se encuentran en
el  exterior  de  la  membrana  formando  una  capa  que  puede  captar  información  del
exterior.  Es  el  límite  celular,  controla  el  paso  de  moléculas  y  recibe  los  estímulos
producidos en el medio.


Pared  celular:  es  una  estructura  dura  y  en  algunos  casos  muy  gruesa,  formada  por
glúcidos de tipo Polisacárido, como la celulosa. Es un esqueleto externo que proporciona
una forma definida y estable a la célula. También impide que la célula se rompa cuando
absorbe  mucha  agua.  En  las  paredes  aparecen  pequeños  poros  para  la  entrada  de
agua, nutrientes y gases. Solo aparece en células vegetales. 


Citoplasma:  se  encuentra  entre  la  membrana  plasmática  y  el  núcleo.  En  él  se
encuentran los orgánulos y el citoesqueleto, incluidos en el hialoplasma.

Citoesqueleto: estructura formada por proteínas. Es el esqueleto celular.

Ribosomas: están formado por dos subunidades de ARN y proteínas. Sirven para
la  construcción  de  proteínas  gracias  a  la  información  suministrada  por  el ARN
mensajero.

Centríolos:  son  estructuras  cilíndricas  huecas  formadas  por  microtúbulos.
Organizan la construcción del citoesqueleto, el huso acromático y las estructuras
del movimiento, cilios y flagelos. Sólo aparecen en células de tipo animal.

● Cilios y flagelos: son prolongaciones filamentosas formadas por microtúbulos de
proteína  rodeados  de  membrana  plasmática.  Los  cilios  son  cortos  y  pueden
aparecer  cubriendo  toda  la  superficie  celular  o  una  determinada  zona.  Los
flagelos  son  largos  y  poco  numerosos.  La  función  de  estas  estructuras  está
relacionada con el movimiento celular o con producir pequeñas corrientes para
captar los nutrientes cercanos.

Retículo endoplásmico: orgánulo formado por túbulos contorneados y vesículas
aplanadas o redondeadas. Se encuentran por todo el citoplasma relacionándose
entre si. Su función consiste en sintetizar, transformar, acumular y transportar
sustancias.  También  forma  vesículas  que  darán  lugar  a  otros  orgánulos  de  la
célula.

Existen dos tipos de retículo endoplásmico:

Retículo  endoplásmico  rugoso,  presenta  aspecto  rugoso  por  tener  asociados
ribosomas  a  la  membrana  del  orgánulo.  Su  función  es  producir  proteínas  que
actúen en el interior de una vesícula o en el exterior de la célula.

Retículo endoplásmico liso, sin ribosomas. Su función es sintetizar lípidos.


Aparato de Golgi: está formado por sacos y vesículas que provienen del retículo
endoplásmico. En aparato de Golgi se transforman sustancias producidas en el
retículo  endoplásmico.  También  se  generan  vesículas  que  pueden  unirse  a  la
membrana,  liberando  su  contenido  al  exterior,  o  bien  dar  origen  a  otros
orgánulos.

Lisosomas:  son  orgánulos  formados  por  vesículas  redondeadas  llenas  de
enzimas digestivas, que realizan la digestión celular. Los lisosomas provienen del
aparato de Golgi.

Vacuolas: vesículas grandes y redondeadas. Acumulan en su interior todo tipo de
sustancias,  como  pigmentos,  sustancias  de  reserva,  de  desecho  y  sobre  todo
agua










Mitocondrias:Son  orgánulos  grandes  y ovalados, con doble membrana. La externa es
lisa,  la  interna  presenta  repliegues denominados  crestas.  Se  presentan  en  la
célula  en  número  variable  pero  son  muy numerosas  si  la  célula  necesita  consumir
mucha energía. El interior de la mitocondria se llama  matriz  mitocondrial.  En  la  matriz
encontramos  ADN  circular,  ARN  y  ribosomas,como  las  bacterias.  Son  capaces  de  formar
proteínas y de dividirse. 

La función que realizan las mitocondrias es producir la mayor parte de la energía
que necesita la célula, mediante procesos de oxidación de materia orgánica. Para
ello, utiliza materia orgánica y oxígeno, liberando energía y dióxido de carbono.
Este proceso se denomina respiración celular


El  núcleo  es  la  estructura  característica  de  la  célula  eucariota.  Se  distinguen  las
siguientes partes:

● Membrana  nuclear,  formada  por  dos  membranas  que  provienen  del  retículo
endoplásmico. Toda la superficie está salpicada de poros por los que entra y sale
información.
● Nucleoplasma, sustancia similar al hialoplasma.
● Nucleolo, es una zona muy densa formada por ADN, ARN y proteínas. Es el lugar
donde se forman los ribosomas
● ADN o material genético, se encuentra condensado en forma de cromatina. El
ADN contiene la información genética y controla la actividad celular. 






sábado, 25 de septiembre de 2010

Movimiento Rectilineo Uniformemente Acelerado

El movimiento rectilíneo uniformemente acelerado (MRUA), también conocido como movimiento rectilíneo uniformemente variado (MRUV), es aquel en el que un móvil se desplaza sobre una trayectoria recta estando sometido a una aceleración constante.

Un ejemplo de este tipo de movimiento es el de caída libre vertical, en el cual la aceleración interviniente, y considerada constante, es la que corresponde a la gravedad.

También puede definirse el movimiento como el que realiza una partícula que partiendo del reposo es acelerada por una fuerza constante.
El movimiento rectilíneo uniformemente acelerado (MRUA) es un caso particular del movimiento uniformemente acelerado (MUA).

En mecánica clásica el movimiento uniformemente acelerado (MRUA) presenta tres características fundamentales:

- La aceleración y la fuerza resultante sobre la partícula son constantes.
- La velocidad varía linealmente respecto del tiempo.
- La posición varía según una relación cuadrática respecto del tiempo.
- La figura muestra las relaciones, respecto del tiempo, del desplazamiento (parábola), velocidad (recta con pendiente) y aceleración (constante, recta horizontal) en el caso concreto de la caída libre (con velocidad inicial nula).

Movimiento Rectilíneo Uniforme

Un movimiento es rectilíneo cuando el móvil describe una trayectoria recta, y es uniforme cuando su velocidad es constante en el tiempo, dado que su aceleración es nula. Nos referimos a él mediante el acrónimo MRU.

El MRU (movimiento rectilíneo uniforme) se caracteriza por:

- Movimiento que se realiza sobre una línea recta.
- Velocidad constante; implica magnitud y dirección constantes.
- La magnitud de la velocidad recibe el nombre de celeridad o rapidez.
- Aceleración nula.

La distancia recorrida se calcula multiplicando la magnitud de la velocidad (celeridad o rapidez) por el tiempo transcurrido. Esta relación también es aplicable si la trayectoria no es rectilínea, con tal que la celeridad o módulo de la velocidad sea constante.

La velocidad puede ser nula (reposo), positiva o negativa. Por lo tanto el movimiento puede considerarse en dos sentidos; una velocidad negativa representa un movimiento en dirección contraria al sentido que convencionalmente hayamos adoptado como positivo.

De acuerdo con la Primera Ley de Newton, toda partícula permanece en reposo o en movimiento rectilíneo uniforme cuando no hay una fuerza neta que actúe sobre el cuerpo. Esta es una situación ideal, ya que siempre existen fuerzas que tienden a alterar el movimiento de las partículas, por lo que en el movimiento rectilíneo uniforme (M.R.U) es difícil encontrar la fuerza amplificada.

Síndrome de Klinefelter


El síndrome de Klinefelter es una anomalía cromosómica que afecta solamente a los hombres y ocasiona hipogonadismo.
El sexo de las personas está determinado por los cromosomas X e Y. Los hombres tienen los cromosomas 44XY (46) y las mujeres tienen los cromosomas 44XX (46). En el síndrome de Klinefelter se pueden presentar los cromosomas 44XXY (47), 44XXXY (48), 44XXYY(48), 44XXXXY (49), etc y los llamados "mosaicos" o "mosaicismos" 46XY / 47XXY.
Es una alteración genética que se desarrolla por la separación incorrecta de los cromosomas homólogos durante las meiosis que dan lugar a los gametos de uno de los progenitores, aunque también puede darse en las primeras divisiones del cigoto.
Se cree que Carlos II de España sufrió este síndrome, debido fundamentalmente a los sucesivos matrimonios endogámicos de sus antepasados y falta de sangre nueva.

El síndrome de Klinefelter o disgenesia de los túbulos seminíferos se considera la anomalía cromosómica más común en los humanos, presentándose con una incidencia de 1 en 500 en los recién nacidos vivos varones. Los afectados presentan un cromosoma “X” supernumerario lo que conduce a fallo testicular primario con infertilidad e hipoandrogenismo. A pesar de la relativa frecuencia del padecimiento en recién nacidos vivos, se estima que la mitad de los productos 47, XXY se abortan de manera espontánea.

El síndrome de Klinefelter es considerado la causa más frecuente de hipogonadismo hipergonadotrópico.

Fue descrito en 1942 por Klinefelter y colaboradores que estudiaron 9 pacientes con: ginecomastia, testículos pequeños, azoospermia, cifras elevadas de gonadotropinas. Ellos sugirieron que el defecto primario estaba en las células de Sertoli y propusieron que además en estos pacientes había una deficiencia en una hormona testicular que regulaba la concentración de gonadotropinas hipofisiarias, a la que llamaron hormona “X” o inhibina.

En 1956 se demostró la presencia del corpúsculo de Barr en pacientes con síndrome de Klinefelter y en 1959 se identifica que el cariotipo de un sujeto con la enfermedad era 47, XXY. De esta manera se estableció que la presencia de un cromosoma “X” extra era el factor etiológico fundamental.

No todas estas manifestaciones se dan en un mismo individuo:

* Talla elevada
* Mayor acumulación de grasa subcutánea
* Dismorfia facial discreta
* Alteraciones dentarias
* En ocasiones criptorquidia, micropene, escroto hipoplásico o malformaciones en los genitales.
* Esterilidad por azoospermia.
* Ginecomastia uni o bilateral
* Vello pubiano disminuido
* Gonadotrofinas elevadas en la pubertad
* Disminución de la libido
* Retraso en el área del lenguaje, lectura y comprensión
Lentitud, apatía.
* Trastornos emocionales, ansiedad, depresión, etc.
* Falta de autoestima.

El cromosoma adicional en los pacientes con síndrome de Klinefelter a menudo es adquirido por un error de disyunción durante la gametogénesis de alguno de los padres, originando gametos con 24 cromosomas debido a un cromosoma “X” supernumerario.

Un 56% de individuos 47, XXY se debe a no disyunción materna (el cromosoma “X” supernumerario proviene de la madre), el 44% son debidos a errores en la meiosis paterna como ocurren las trisomías autosómicas; la no disyunción se relaciona con edad materna avanzada. La anomalía cromosómica puede originarse también por un error durante las divisiones mitóticas del cigoto, produciendo así los casos de mosaicismo.
Los estudios en sujetos prepuberales 47, XXY no muestran deficiencias en las concentraciones de LH, FSH o testosterona, comparados con sujetos prepúberes 46, XY y la respuesta a la gonadoliberina (LHRH, hormona hipotalámica liberadora de gonadotropinas) es normal en ambos grupos. Sin embargo entre los 12 y 14 años de edad en los sujetos 47 XXY, las concentraciones de gonadotropinas se incrementan y la testosterona permanece en límites inferiores para la edad.

En biopsias realizadas a niños con el síndrome se ha observado sólo disminución en el número de células germinales. No obstante después de la pubertad se aprecia hialinización y fibrosis de los túbulos seminíferos, que son los cambios histológicos característicos del síndrome y que originan disminución en el volumen testicular y aumento de su consistencia.

Además se observa ausencia de células germinales e hiperplasia y agregación de las células de Leydig, como repuesta a hiperestimulación por la LH. Las alteraciones histológicas se hacen más frecuentes con la edad.

La pérdida de túbulos seminíferos y células de Sertoli produce una disminución en las cifras de inhibina B, el factor regulador de FSH, y de AMH u hormona antimülleriana, lo que disminuye la retroalimentación negativa sobre la FSH, aumentando esta. La ausencia de espermatogénesis es secundaria a la presencia de cromosomas supernumerarios que se mantienen activos durante la gametogénesis.

Síndrome de Turner (Monosomia X)


El síndrome Turner, síndrome Ullrich-Turner o monosomía X es una enfermedad genética caracterizada por la presencia de un solo cromosoma X. Genotípicamente son mujeres (por ausencia de cromosoma Y). A las mujeres con síndrome de Turner les falta parte o todo un cromosoma X. En algunos casos se produce mosaicismo, es decir que la falta de cromosoma X no afecta a todas las células del cuerpo.

La ausencia de cromosoma Y determina el sexo femenino de todos los individuos afectados, y la ausencia del segundo cromosoma X determina la falta de desarrollo de los caracteres sexuales primarios y secundarios. Esto confiere a las mujeres que padecen el síndrome de Turner un aspecto infantil e infertilidad de por vida. Incide, aproximadamente, en 1 de cada 2.500 niñas.

El nombre "síndrome Turner" proviene del médico Dr. Henry Turner, quien fue el primero en describir el conjunto de descubrimientos en 1938. No fue sino hasta 1959 que se identificó la causa del síndrome Turner (la presencia de un sólo cromosoma X). Otros nombres alternativos son síndrome Bonnevie-Ullrich o disgenesia gonadal.

Usualmente es esporádico, lo que significa que no es heredado de uno de los padres. En pocos casos, uno de los padres lleva silenciosamente cromosomas reorganizados que pueden ocasionar el síndrome de Turner en una hija; esta es la única situación en la que este síndrome es heredado. Existen muchas manifestaciones de este síndrome pero los rasgos principales son: baja estatura, piel del cuello ondulada, desarrollo retardado o ausente de las características sexuales secundarias, ausencia de la menstruación, coartación (estrechamiento) de la aorta y anomalías de los ojos y huesos. La condición se diagnostica ya sea al nacer, a causa de anomalías asociadas, o en la pubertad cuando existe ausencia o retraso de la menstruación y se presenta un retraso en el desarrollo de las características sexuales secundarias normales.

El examen físico revela genitales y mamas subdesarrollados, cuello corto, baja estatura y desarrollo anormal del tórax.

El cariotipo muestra 45 cromosomas con un modelo de 44 X, o es decir, un cromosoma sexual ausente.

El ultrasonido puede revelar órganos reproductores femeninos pequeños o subdesarrollados.

El examen ginecológico puede revelar sequedad del recubrimiento de la vagina.

La hormona luteinizante sérica se encuentra elevada.

La hormona foliculoestimulante sérica se encuentra elevada.

Trisomia 21 o Síndrome de Down


El síndrome de Down (SD) es un trastorno genético causado por la presencia de una copia extra del cromosoma 21 (o una parte del mismo), en vez de los dos habituales (trisomía del par 21), caracterizado por la presencia de un grado variable de retraso mental y unos rasgos físicos peculiares que le dan un aspecto reconocible.

Es la causa más frecuente de discapacidad psíquica congénita1 y debe su nombre a John Langdon Haydon Down que fue el primero en describir esta alteración genética en 1866, aunque nunca llegó a descubrir las causas que la producían. En julio de 1958 un joven investigador llamado Jérôme Lejeune descubrió que el síndrome es una alteración en el mencionado par de cromosomas.

No se conocen con exactitud las causas que provocan el exceso cromosómico, aunque se relaciona estadísticamente con una edad materna superior a los 35 años. Las personas con Síndrome de Down tienen una probabilidad algo superior a la de la población general de padecer algunas patologías, especialmente de corazón, sistema digestivo y sistema endocrino, debido al exceso de proteínas sintetizadas por el cromosoma de más.
Los avances actuales en el descifrado del genoma humano están desvelando algunos de los procesos bioquímicos subyacentes al retraso mental, pero en la actualidad no existe ningún tratamiento farmacológico que haya demostrado mejorar las capacidades intelectuales de estas personas. Las terapias de estimulación precoz y el cambio en la mentalidad de la sociedad, por el contrario, sí están suponiendo un cambio cualitativo positivo en sus expectativas vitales.


Las células del ser humano poseen cada una en su núcleo 23 pares de cromosomas. Cada progenitor aporta a su descendencia la mitad de la información genética, en forma de un cromosoma de cada par. 22 de esos pares se denominan autosomas y el último corresponde a los cromosomas sexuales (X o Y).

Tradicionalmente los pares de cromosomas se describen y nombran en función de su tamaño, del par 1 al 22 (de mayor a menor), más el par de cromosomas sexuales antes mencionado. El cromosoma 21 es el más pequeño, en realidad, por lo que debería ocupar el lugar 22, pero un error en la convención de Denver del año 1960, que asignó el síndrome de Down al par 21 ha perdurado hasta nuestros días, manteniéndose por razones prácticas esta nomenclatura.

El cromosoma 21 contiene aproximadamente el 1% de la información genética de un individuo en algo más de 400 genes, aunque hoy en día sólo se conoce con precisión la función de unos pocos.

La incidencia global del síndrome de Down se aproxima a uno de cada 700 nacimientos (15/10.000), pero el riesgo varía con la edad de la madre. La incidencia en madres de 25 años es de 1 por cada 2000 nacidos vivos, mientras que en madres de 35 años es de 1 por cada 200 nacimientos y de 1 por cada 40 en las mujeres mayores de 40 años. Por este motivo se recomiendan técnicas de diagnóstico prenatal a todas las mujeres a partir de los 35 años.

El ECEMC (Estudio Colaborativo Español de Malformaciones Congénitas) informaba en el año 2004 de una prevalencia neonatal de 7,11 cada 10.000 recién nacidos, con tendencia a disminuir de manera estadísticamente significativa. Esta tendencia, junto con el aumento relativo de casos en mujeres por debajo de 35 años, se atribuye al aumento de interrupciones voluntarias del embarazo tras el diagnóstico prenatal en mujeres por encima de esa edad.29 Parece existir una relación estadística (sin que se conozcan los mecanismos exactos) entre algunas enfermedades maternas como hepatitis, Mycoplasma hominis tipo 1, Herpes simple tipo II y diabetes30 y un aumento en la incidencia de aparición de SD; no obstante esa relación estadística no es tan intensa como en el caso de la edad materna. Algún autor31 también ha relacionado la baja frecuencia coital, así como el uso de anovulatorios y espermicidas con la aparición del síndrome.

La probabilidad de tener un hijo con SD es mayor a la media para aquellos padres que ya han tenido otro previamente. Típicamente la probabilidad de tener otro hijo con SD en cada embarazo subsiguiente es de una por cada cien recién nacidos vivos, esto hay que ponderarlo para cada caso con el riesgo propio de la madre según su edad. Los antecedentes familiares igualmente incrementan ese riesgo.

Los varones con síndrome de Down se consideran estériles,32 pero las mujeres conservan con frecuencia su capacidad reproductiva. En su caso también se incrementa la probabilidad de engendrar hijos con SD hasta un 50%, aunque pueden tener hijos sin trisomía.

Diagnóstico:

A partir de 1979 se dispone en los laboratorios de una prueba en sangre que permite establecer una sospecha diagnóstica para varios defectos congénitos (espina bífida y otros defectos del tubo neural). Esta prueba es la determinación de los valores de AFP (Alfa-fetoproteína), que se encuentran aumentados en los embriones que presentan estos trastornos del desarrollo. Varios años después se establece una relación estadística entre valores bajos de esta proteína y la aparición de trastornos cromosómicos, en especial del SD. En años posteriores se descubrieron algunas asociaciones similares con otras sustancias en sangre materna. Hoy día es común la determinación de AFP, estriol y hCG (Gonadotropina coriónica humana) para determinar el riesgo de aparición del SD. A esto se le llama “triple prueba”.

Algunos laboratorios incluyen la determinación de inhibina (cuádruple prueba). Los valores de estas sustancias en sangre, así como datos acerca de la edad materna y los antecedentes personales y familiares permiten calcular un riesgo de aparición de SD, pero no suponen un diagnóstico de certeza. Determinadas mediciones que se realizan durante las ecografías (longitud del fémur, grosor del pliegue nucal, y otras) también aportan información para el cálculo de ese riesgo, pero tampoco permiten establecer el diagnóstico definitivo.

Para detectar la anormalidad cromosómica durante el periodo prenatal de forma inequívoca se emplean técnicas de conteo cromosómico, por lo que es necesario disponer de alguna célula fetal. El acceso al material celular embrionario puede suponer un cierto riesgo, tanto para la madre como para el feto, por lo que su indicación se circunscribe a aquellos embarazos en los que se haya detectado un riesgo de aparición de la trisomía superior al de la población general (triple prueba positiva, edad materna superior a 35 años o paterna superior a 50, antecedentes familiares o personales de SD, o progenitores portadores de una traslocación equilibrada u otras alteraciones cromosómicas).

La técnica más frecuentemente utilizada para la obtención de material genético fetal es la Amniocentesis. Esta técnica se empezó a generalizar en la década de los 60, y consiste en la punción ecoguiada de la cavidad amniótica por vía abdominal. Se consigue así una muestra de líquido amniótico, de donde es posible obtener células fetales para su estudio. Debe realizarse preferentemente entre las semanas 14 a 17 del embarazo. Es una técnica relativamente inocua y poco molesta pero comporta un riesgo del 1-2% de aborto, lesión fetal, o infección materna.

A mediados de los 80 se comenzó a usar otra técnica, denominada Biopsia de vellosidades coriónicas: se obtiene un fragmento de material placentario por vía vaginal o a través del abdomen, normalmente entre las semanas 8 y 11 del embarazo. Esta técnica se puede realizar antes de que exista la suficiente cantidad de líquido amniótico necesaria para que se pueda llevar a cabo la amniocentesis, y el estudio cromosómico es más rápido pues no se necesita el cultivo celular para obtener una muestra suficientemente grande. Presenta un riesgo para la madre y el feto similar al de la amniocentesis.

Magnetismo

El magnetismo es un fenómeno físico por el que los materiales ejercen fuerzas de atracción o repulsión sobre otros materiales. Hay algunos materiales conocidos que han presentado propiedades magnéticas detectables fácilmente como el níquel, hierro, cobalto y sus aleaciones que comúnmente se llaman imanes. Sin embargo todos los materiales son influenciados, de mayor o menor forma, por la presencia de un campo magnético.
El magnetismo también tiene otras manifestaciones en física, particularmente como uno de los dos componentes de la radiación electromagnética, como por ejemplo, la luz.

Cada electrón es, por su naturaleza, un pequeño imán (véase Momento dipolar magnético electrónico). Ordinariamente, innumerables electrones de un material están orientados aleatoriamente en diferentes direcciones, pero en un imán casi todos los electrones tienden a orientarse en la misma dirección, creando una fuerza magnética grande o pequeña dependiendo del número de electrones que estén orientados.
Además del campo magnético intrínseco del electrón, algunas veces hay que contar también con el campo magnético debido al movimiento orbital del electrón alrededor del núcleo. Este efecto es análogo al campo generado por una corriente eléctrica que circula por una bobina (ver dipolo magnético). De nuevo, en general el movimiento de los electrones no da lugar a un campo magnético en el material, pero en ciertas condiciones los movimientos pueden alinearse y producir un campo magnético total medible.
El comportamiento magnético de un material depende de la estructura del material y, particularmente, de la configuración electrónica.

El fenómeno del magnetismo es ejercido por un campo magnético, p.e. una corriente eléctrica o un dipolo magnético crea un campo magnético, éste al girar imparte una fuerza magnética a otras partículas que están en el campo.

Para una aproximación excelente (pero ignorando algunos efectos cuánticos, véase electrodinámica cuántica) las ecuaciones de Maxwell (que simplifican la ley de Biot-Savart en el caso de corriente constante) describen el origen y el comportamiento de los campos que gobiernan esas fuerzas. Por lo tanto el magnetismo se observa siempre que partículas cargadas eléctricamente están en movimiento. Por ejemplo, del movimiento de electrones en una corriente eléctrica o en casos del movimiento orbital de los electrones alrededor del núcleo atómico. Estas también aparecen de un dipolo magnético intrínseco que aparece de los efectos cuánticos, p.e. del spin de la mecánica cuántica.
La misma situación que crea campos magnéticos (carga en movimiento en una corriente o en un átomo y dipolos magnéticos intrínsecos) son también situaciones en que el campo magnético causa sus efectos creando una fuerza. Cuando una partícula cargada se mueve a través de un campo magnético B, se ejerce una fuerza F dado por el producto cruz:

F = qv * B

donde q es la carga eléctrica de la partícula, v es el vector velocidad de la partícula y B es el campo magnético. Debido a que esto es un producto cruz, la fuerza es perpendicular al movimiento de la partícula y al campo magnético.

La fuerza magnética no realiza trabajo mecánico en la partícula, esto cambiaría la dirección del movimiento de ésta, pero esto no causa su aumento o disminución de la velocidad. La magnitud de la fuerza es :F=qvB sinO donde 0 es el ángulo entre los vectores v y B.`
Una herramienta para determinar la dirección del vector velocidad de una carga en movimiento, es siguiendo la ley de la mano derecha (véase Regla de la mano derecha).
El físico alemán Heinrich Lenz formuló lo que ahora se denomina la ley de Lenz, ésta da una dirección de la fuerza electromotriz (fem) y la corriente resultante de una inducción electromagnética.

Dipolos magnéticos

Se puede ver una muy común fuente de campo magnético en la naturaleza, un dipolo. Éste tiene un "polo sur" y un "polo norte", sus nombres se deben a que antes se usaban los magnetos como brújulas, que interactuaban con el campo magnético terrestre para indicar el norte y el sur del globo.
Un campo magnético contiene energía y sistemas físicos que se estabilizan con configuraciones de menor energía. Por lo tanto, cuando se encuentra en un campo magnético, un dipolo magnético tiende a alinearse sólo con una polaridad diferente a la del campo, lo que cancela al campo lo máximo posible y disminuye la energía recolectada en el campo al mínimo. Por ejemplo, dos barras magnéticas idénticas pueden estar una a lado de otra normalmente alineadas de norte a sur, resultando en un campo magnético más pequeño y resiste cualquier intento de reorientar todos sus puntos en una misma dirección. La energía requerida para reorientarlos en esa configuración es entonces recolectada en el campo magnético resultante, que es el doble de la magnitud del campo de un magneto individual (esto es porque un magneto usado como brújula interactúa con el campo magnético terrestre para indicar Norte y Sur).
Una alternativa formulada, equivalente, que es fácil de aplicar pero ofrece una menor visión, es que un dipolo magnético en un campo magnético experimenta un momento de un par de fuerzas y una fuerza que pueda ser expresada en términos de un campo y de la magnitud del dipolo (p.e. sería el momento magnético dipolar). Para ver estas ecuaciones véase dipolo magnético.

Dipolos magnéticos atómicos

La causa física del magnetismo en los cuerpos, distinto a la corriente eléctrica, es por los dipolos atómicos magnéticos. Dipolos magnéticos o momentos magnéticos, en escala atómica, resultan de dos tipos diferentes del movimiento de electrones. El primero es el movimiento orbital del electrón sobre su núcleo atómico; este movimiento puede ser considerado como una corriente de bucles, resultando en el momento dipolar magnético del orbital. La segunda, más fuerte, fuente de momento electrónico magnético, es debido a las propiedades cuánticas llamadas momento de spin del dipolo magnético (aunque la teoría mecánica cuántica actual dice que los electrones no giran físicamente, ni orbitan el núcleo).
El momento magnético general de un átomo es la suma neta de todos los momentos magnéticos de los electrones individuales. Por la tendencia de los dipolos magnéticos a oponerse entre ellos se reduce la energía neta. En un átomo los momentos magnéticos opuestos de algunos pares de electrones se cancelan entre ellos, ambos en un movimiento orbital y en momentos magnéticos de espín. Así, en el caso de un átomo con orbitales electrónicos o suborbitales electrónicos completamente llenos, el momento magnético normalmente se cancela completamente y solo los átomos con orbitales electrónicos semillenos tienen un momento magnético. Su fuerza depende del número de electrones impares.

Tipos de materiales magnéticos:

Existen diversos tipos de comportamiento de los materiales magnéticos, siendo los principales el ferromagnetismo, el diamagnetismo y el paramagnetismo.
En los materiales diamagnéticos, la disposición de los electrones de cada átomo es tal, que se produce una anulación global de los efectos magnéticos. Sin embargo, si el material se introduce en un campo inducido, la sustancia adquiere una imantación débil y en el sentido opuesto al campo inductor.
Si se sitúa una barra de material diamagnético en el interior de un campo magnético uniforme e intenso, esta se dispone transversalmente respecto de aquel.
Los materiales paramagnéticos no presentan la anulación global de efectos magnéticos, por lo que cada átomo que los constituye actúa como un pequeño imán. Sin embargo, la orientación de dichos imanes es, en general, arbitraria, y el efecto global se anula.
Asimismo, si el material paramagnético se somete a la acción de un campo magnético inductor, el campo magnético inducido en dicha sustancia se orienta en el sentido del campo magnético inductor.
Esto hace que una barra de material paramagnético suspendida libremente en el seno de un campo inductor se alinee con este.
El magnetismo inducido, aunque débil, es suficiente intenso como para imponer al efecto magnético. Para comparar los tres tipos de magnetismo se emplea la razón entre el campo magnético inducido y el inductor.
La rama de la química que estudia las sustancias de propiedades magnéticas interesantes es la magnetoquímica.

Electromagnetos

Un electroimán es un imán hecho de alambre eléctrico bobinado en torno a un material magnético como el hierro. Este tipo de imán es útil en los casos en que un imán debe estar encendido o apagado, por ejemplo, las grandes grúas para levantar chatarra de automóviles.
Para el caso de corriente eléctrica se desplazan a través de un cable, el campo resultante se dirige de acuerdo con la "mano derecha regla." Si la mano derecha se utiliza como un modelo, y el pulgar de la mano derecha a lo largo del cable de positivo hacia el lado negativo ( "convencional actual", a la inversa de la dirección del movimiento real de los electrones), entonces el campo magnético hace una recapitulación de todo el cable en la dirección indicada por los dedos de la mano derecha. Como puede observarse geométricamente, en caso de un bucle o hélice de cable, está formado de tal manera que el actual es viajar en un círculo, a continuación, todas las líneas de campo en el centro del bucle se dirigen a la misma dirección, lo que arroja un 'magnética dipolo ' cuya fuerza depende de la actual en todo el bucle, o el actual en la hélice multiplicado por el número de vueltas de alambre. En el caso de ese bucle, si los dedos de la mano derecha se dirigen en la dirección del flujo de corriente convencional (es decir, el positivo y el negativo, la dirección opuesta al flujo real de los electrones), el pulgar apuntará en la dirección correspondiente al polo norte del dipolo.

Unidades del SI relacionadas con el magnetismo

Tesla [T] = unidad de campo magnético.
Weber [Wb] = unidad de flujo magnético.
Amper [A] = unidad de corriente eléctrica, que genera campos magnéticos.

Hidrocarburos

Los hidrocarburos son compuestos orgánicos formados únicamente por átomos de carbono e hidrógeno. La estructura molecular consiste en un armazón de átomos de carbono a los que se unen los átomos de hidrógeno. Los hidrocarburos son los compuestos básicos de la Química Orgánica. Las cadenas de átomos de carbono pueden ser lineales o ramificadas y abiertas o cerradas.
Los hidrocarburos se pueden diferenciar en dos tipos que son alifáticos y aromáticos. Los alifáticos, a su vez se pueden clasificar en alcanos, alquenos y alquinos según los tipos de enlace que unen entre sí los átomos de carbono. Las fórmulas generales de los alcanos, alquenos y alquinos son CnH2n+2, CnH2n y CnH2n-2, respectivamente.

Según la estructura de los enlaces entre los átomos de carbono, se clasifican en:

Hidrocarburos acíclicos, alifáticos, unalifáticos, o de cadena abierta: estos a su vez se dividen en:
Hidrocarburos saturados (alcanos o parafinas), que no tienen enlaces dobles, triples, ni aromáticos, sólo múltiples enlaces individuales, y de cadena.
Hidrocarburos no saturados o insaturados, que tienen uno o más enlaces dobles (alquenos u olefinas) o triples (alquinos o acetilénicos) entre sus átomos de carbono.

Hidrocarburos cíclicos, hidrocarburos de cadena cerrada que a su vez se subdividen en:
Cicloalcanos, que tienen cadenas cerradas de 3, 4, 5, 6, 7 y 8 moléculas de carbono saturados o no saturados.
Hidrocarburos aromáticos, no saturados, que poseen al menos un anillo aromático además de otros tipos de enlaces.
Los hidrocarburos extraídos directamente de formaciones geológicas en estado líquido se conocen comúnmente con el nombre de petróleo, mientras que los que se encuentran en estado gaseoso se les conoce como gas natural. La explotación comercial de los hidrocarburos constituye una actividad económica de primera importancia, pues forman parte de los principales combustibles fósiles (petróleo y gas natural), así como de todo tipo de plásticos, ceras y lubricantes.

El benceno es un hidrocarburo aromático poliinsaturado de fórmula molecular C6H6, con forma de anillo (se le llama anillo bencénico, o aromático, ya que posee un olor característico) y puede considerarse una forma poliinsaturada del ciclohexano. En el benceno cada átomo de carbono ocupa el vértice de un hexágono regular, ocupa dos valencias con los dos átomos de carbonos adyacentes, una tercera valencia con un átomo de hidrógeno y la cuarta denominada 'oculta' dirigiéndola hacia el centro del anillo hexagonal formada en algunos casos de carbono y en otros de alguna base nitrogenada. Cada átomo de carbono comparte su electrón libre con toda la molécula (según la teoría de orbitales moleculares), de modo que la estructura molecular adquiere una gran estabilidad y elasticidad. El benceno es un líquido incoloro y muy inflamable de aroma dulce, con un punto de fusión relativamente alto.

El etano ( de et y el sufijo -ano1 ) es un hidrocarburo alifático alcano con dos átomos de carbono, de fórmula C2H6. A condiciones normales es gaseoso y un excelente combustible. Su punto de ebullición está en -88 °C. Se encuentra en cantidad apreciable en el gas natural.

El metano (del griego methy vino, y el sufijo -ano1 ) es el hidrocarburo alcano más sencillo, cuya fórmula química es CH4.
Cada uno de los átomos de hidrógeno está unido al carbono por medio de un enlace covalente. Es una sustancia no polar que se presenta en forma de gas a temperaturas y presiones ordinarias. Es incoloro e inodoro y apenas soluble en agua en su fase líquida.
En la naturaleza se produce como producto final de la putrefacción anaeróbica de las plantas. Este proceso natural se puede aprovechar para producir biogás. Muchos microorganismos anaeróbicos lo generan utilizando el CO2 como aceptor final de electrones.

Constituye hasta el 97% del gas natural. En las minas de carbón se le llama grisú y es muy peligroso ya que es fácilmente inflamable y explosivo.

El metano es un gas de efecto invernadero relativamente potente que contribuye al calentamiento global del planeta Tierra ya que tiene un potencial de calentamiento global de 23.2 Esto significa que en una media de tiempo de 100 años cada kg de CH4 calienta la Tierra 23 veces más que la misma masa de CO2, sin embargo hay aproximadamente 220 veces más dióxido de carbono en la atmósfera de la Tierra que metano por lo que el metano contribuye de manera menos importante al efecto invernadero.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Acidos y Bases

Un ácido (del latín acidus, que significa agrio) es considerado tradicionalmente como cualquier compuesto químico que, cuando se disuelve en agua, produce una solución con una actividad de catión hidronio mayor que el agua pura, esto es, un pH menor que 7. Esto se aproxima a la definición moderna de Johannes Nicolaus Brønsted y Martin Lowry, quienes definieron independientemente un ácido como un compuesto que dona un catión hidrógeno (H+) a otro compuesto (denominado base). Algunos ejemplos comunes incluyen al ácido acético (en el vinagre), y el ácido sulfúrico (usado en baterías de automóvil). Los sistemas ácido/base son diferentes de las reacciones redox en que no hay un cambio en el estado de oxidación. Los ácidos pueden existir en forma de sólidos, líquidos o gases, dependiendo de la temperatura. También pueden existir como sustancias puras o en solución.

Las sustancias químicas que tienen la propiedad de un ácido se les denomina ácidas.

La fuerza de un ácido se refiere a su habilidad o tendencia a perder un protón. Un ácido fuerte es uno que se disocia completamente en agua; en otras palabras, un mol de un ácido fuerte HA se disuelve en agua produciendo un mol de H+ y un mol de su base conjugada, A-, y nada del ácido protonado HA. En contraste, un ácido débil se disocia sólo parcialmente y, en el equilibrio, existen en la solución tanto el ácido como su base conjugada. Algunos ejemplos de ácidos fuertes son el ácido clorhídrico (HCl), ácido yodhídrico (HI), ácido bromhídrico (HBr), ácido perclórico (HClO4), ácido nítrico (HNO3) y ácido sulfúrico (H2SO4). En agua, cada uno de estos se ioniza prácticamente al 100%. Mientras más fuerte sea un ácido, más fácilmente pierde un protón, H+. Dos factores clave que contribuyen a la facilidad de deprotonación son la polaridad del enlace H-A. La fuerza de los ácidos suele ser discutida también en términos de la estabilidad de la base conjugada.

Los ácidos más fuertes tienen Ka más alto, y pKa más bajo que los ácidos más débiles.

Los ácidos alquilsulfónicos y arilsulfónicos, que son oxiácidos orgánicos, son un tipo de ácidos fuertes. Un ejemplo común es el ácido toluensulfónico (ácido tósico o tosílico). A diferencia del ácido sulfúrico mismo, los ácidos sulfónicos pueden ser sólidos. En efecto, el poliestireno funcionalizado en sulfonato de poliestireno, es un plástico sólido fuertemente ácido, que es filtrable.

Los superácidos son ácidos más fuertes que el ácido sulfúrico al 100%. Algunos ejemplos de superácidos son el ácido fluoroantimónico, ácido mágico y ácido perclórico. Los superácidos pueden protonar permanentemente el agua, para producir "sales" de oxonio iónicas, cristalinas. También pueden estabilizar cuantitativamente a los carbocationes.

Una base es, en primera aproximación (según Arrhenius), cualquier sustancia que en disolución acuosa aporta iones OH− al medio. Un ejemplo claro es el hidróxido potásico, de fórmula KOH:

KOH → OH− + K+ (en disolución acuosa)

Los conceptos de base y ácido son contrapuestos. Para medir la basicidad de un medio acuoso se utiliza el concepto de pOH, que se complementa con el de pH, de forma tal que pH + pOH = pKw, (Kw en CNPT es igual a 10−14). Por este motivo, está generalizado el uso de pH tanto para ácidos como para bases.

La definición inicial corresponde a la formulada en 1887 por Svante August Arrhenius.

La teoría de Brønsted y Lowry de ácidos y bases, formulada en 1923, dice que una base es aquella sustancia capaz de aceptar un protón (H+). Esta definición engloba la anterior: en el ejemplo anterior, el KOH al disociarse en disolución da iones OH−, que son los que actúan como base al poder aceptar un protón. Esta teoría también se puede aplicar en disolventes no acuosos.

Lewis en 1923 amplió aún más la definición de ácidos y bases, aunque esta teoría no tendría repercusión hasta años más tarde. Según la teoría de Lewis una base es aquella sustancia que puede donar un par de electrones. El ion OH−, al igual que otros iones o moléculas como el NH3, H2O, etc., tienen un par de electrones no enlazantes, por lo que son bases. Todas las bases según la teoría de Arrhenius o la de Brønsted y Lowry son a su vez bases de Lewis.

* Ejemplos de bases de Arrehnius: NaOH, KOH, Al(OH)3.
* Ejemplos de bases de Brønsted y Lowry: NH3, S2−, HS−.

Finalmente, según Boyle, bases son aquellas sustancias que presentan las siguientes propiedades:


* Poseen un sabor amargo característico.
* No reaccionan con los metales.
* Sus disoluciones conducen la corriente eléctrica.
* Azulean el papel de tornasol.
* Reaccionan con los ácidos (neutralizándolos)
* La mayoría son irritantes para la piel.
* Tienen un tacto jabonoso.
* Se pueden disolver

* Sus átomos se rompen con facilidad

Ejemplos de ondas:

* Olas, que son perturbaciones que se propagan por el agua.
* Ondas de radio, microondas, ondas infrarrojas, luz visible, luz ultravioleta, rayos X, y rayos gamma conforman la radiación electromagnética. En este caso, la propagación es posible sin un medio, a través del vacío. Estas ondas electromagnéticas viajan a 299,792,458 m/s en el vacío.
* Sonoras — una onda mecánica que se propaga por el aire, los líquidos o los sólidos.
* Ondas de tráfico (esto es, la propagación de diferentes densidades de vehículos, etc.) — estas pueden modelarse como ondas cinemáticas como hizo Sir M. J. Lighthill
* Ondas sísmicas en terremotos.
* Ondas gravitacionales, que son fluctuaciones en la curvatura del espacio-tiempo predichas por la relatividad general. Estas ondas aún no han sido observadas empíricamente.

Tipos de Ondas

En función del medio en el que se propagan

• Ondas mecánicas: las ondas mecánicas necesitan un medio elástico (sólido, líquido o gaseoso) para propagarse. Las partículas del medio oscilan alrededor de un punto fijo, por lo que no existe transporte neto de materia a través del medio. Como en el caso de una alfombra o un látigo cuyo extremo se sacude, la alfombra no se desplaza, sin embargo una onda se propaga a través de ella. La velocidad puede ser afectada por algunas características del medio como: la homogeneidad, la elasticidad, la densidad y la temperatura. Dentro de las ondas mecánicas tenemos las ondas elásticas, las ondas sonoras y las ondas de gravedad.
• Ondas electromagnéticas: las ondas electromagnéticas se propagan por el espacio sin necesidad de un medio, pudiendo por lo tanto propagarse en el vacío. Esto es debido a que las ondas electromagnéticas son producidas por las oscilaciones de un campo eléctrico, en relación con un campo magnético asociado. Las ondas electromagnéticas viajan aproximadamente a una velocidad de 300000 km por segundo, de acuerdo a la velocidad puede ser agrupado en rango de frecuencia. Este ordenamiento es conocido como Espectro Electromagnético, objeto que mide la frecuencia de las ondas.
• Ondas gravitacionales: las ondas gravitacionales son perturbaciones que alteran la geometría misma del espacio-tiempo y aunque es común representarlas viajando en el vacío, técnicamente no podemos afirmar que se desplacen por ningún espacio, sino que en sí mismas son alteraciones del espacio-tiempo.

En función de su propagación o frente de onda

• Ondas unidimensionales: las ondas unidimensionales son aquellas que se propagan a lo largo de una sola dirección del espacio, como las ondas en los muelles o en las cuerdas. Si la onda se propaga en una dirección única, sus frentes de onda son planos y paralelos.
• Ondas bidimensionales o superficiales: son ondas que se propagan en dos direcciones. Pueden propagarse, en cualquiera de las direcciones de una superficie, por ello, se denominan también ondas superficiales. Un ejemplo son las ondas que se producen en una superficie líquida en reposo cuando, por ejemplo, se deja caer una piedra en ella.
• Ondas tridimensionales o esféricas: son ondas que se propagan en tres direcciones. Las ondas tridimensionales se conocen también como ondas esféricas, porque sus frentes de ondas son esferas concéntricas que salen de la fuente de perturbación expandiéndose en todas direcciones. El sonido es una onda tridimensional. Son ondas tridimensionales las ondas sonoras (mecánicas) y las ondas electromagnéticas.

En función de la dirección de la perturbación

• Ondas longitudinales: son aquellas que se caracterizan porque las partículas del medio se mueven (ó vibran) paralelamente a la dirección de propagación de la onda. Por ejemplo, un muelle que se comprime da lugar a una onda longitudinal.
• Ondas transversales: son aquellas que se caracterizan porque las partículas del medio vibran perpendicularmente a la dirección de propagación de la onda.
En función de su periodicidad
• Ondas periódicas: la perturbación local que las origina se produce en ciclos repetitivos por ejemplo una onda senoidal.
• Ondas no periódicas: la perturbación que las origina se da aisladamente o, en el caso de que se repita, las perturbaciones sucesivas tienen características diferentes. Las ondas aisladas también se denominan pulsos.

Reflexión

Se produce cuando una onda encuentra en su recorrido una superficie contra la cual rebota, después de la reflexión la onda sigue propagándose en el mismo medio y los parámetros permanecen inalterados. El eco es un ejemplo de Reflexión.

Refracción

Es el cambio de dirección que experimenta una onda al pasar de un medio material a otro. Sólo se produce si la onda incide oblicuamente sobre la superficie de separación de los dos medios y si éstos tienen índices de refracción distintos. La refracción se origina en el cambio de velocidad que experimenta la onda. El índice de refracción es precisamente la relación entre la velocidad de la onda en un medio de referencia (el vacío para las ondas electromagnéticas) y su velocidad en el medio de que se trate.